Nacida en 1990, Lyra Sorenson es hija de la hermana de Amanda Sorenson, la esposa fallecida del genio científico Leo Szilard. Desde pequeña demostró que había heredado el genio de su tio. Su familia se había trasladado de Betlam cuando entró como niña prodigio en MIT, estudió varias ingenierías y obtuvo mátriculas de honor por su excelencia. En su estancia en el MIT no tuvo muchos amigos por su edad pero también por una extraña necesidad de innovar con inventos cada cual más extraño y rebuscado que el anterior, menos una chica, mayor que ella, que también proviene de Betlam City, Joceline Maisonave.
Uno de sus inventos experimentales eran unas alas pequeñas integradas en el sistema nervioso del sujeto que servían para volar, este proyecto fue rechazado por su peligrosidad, pero Lyra se las injertó como sujeto de pruebas. Así empezaron a llamarla “Hada” porque sumado a su apariencia y estatura parecía uno de estos seres de cuento.
Estos inventos perjudicaron su carrera universitaria, pues no siempre funcionaban como debían y eran un tanto experimentales. Así un día de 2009 casi destruye la facultad de su universidad con uno de sus inventos, la administración de la universidad la echó porque el riesgo y peligro de sus inventos era mayor que su utilidad. Pues esta tecnología innovadora no parecía destinada a mejorar la cartera de los corporaciones ni mejorar la calidad de vida general, eran más bien prototipos para las fuerzas del orden.
Así junto con Joceline volvieron a Betlam, allí Lyra volvió a conectar con su tío y se tomaron unas vacaciones para estrechar lazos. Al final de estas Szilard le pidió que trabajara en Industrias Wayland porque él ya se iba a jubilar. Aceptó, pero eso finalmente incluyó el puesto de Instrumentación del Centinela, desvelandose así el secreto del verdadero trabajo que ha tenido su tío todos estos años.

TEC