Jackie Lemon fue una de las mentes más brillantes de Betlam. Huérfana desde niña pero criada en un ambiente de alta sociedad gracias a un benefactor anónimo, su talento la llevó a convertirse en profesora universitaria con tan solo 22 años. Fascinada por la energía y los sistemas eléctricos, desarrolló un traje capaz de absorber y redirigir corrientes, incluso de generar apagones controlados.

Sin embargo, el sistema académico la ninguneó por ser joven, mujer y excéntrica. Amargada, ambiciosa y profundamente decepcionada, Lemon se replegó a la clandestinidad y adoptó el alias Blackout. A partir de 1955, comenzó una ola de crímenes espectaculares, robando bancos, sabotando industrias y chantajeando al gobierno local, siempre protegida por las sombras que ella misma provocaba.

Sus motivaciones siempre fueron simples: poder, dinero y un profundo desprecio hacia quienes alguna vez la subestimaron. A lo largo de más de dos décadas, se enfrentó al Centinela en múltiples ocasiones, destacando sus ataques a centrales eléctricas, fábricas de armas y, especialmente, a Industrias Wayland, con quienes mantiene una rivalidad feroz desde su intento fallido de patentar uno de sus dispositivos.

Cris Anderson es una reconocida locutora de radio nocturna y vieja amiga de Jackie Lemon desde su juventud. Su relación fue intermitente entre amistad, compañerismo y algo más profundo, marcada por la tensión entre la moralidad de Cris y las ambiciones de Jackie. Es uno de los pocos vínculos humanos que Blackout mantiene.

Live Corp (Evil Corp) proporciona a Blackout acceso a planos confidenciales, laboratorios móviles y refugios clandestinos a cambio de su talento tecnológico. Aunque no confía plenamente en ellos, mantiene la alianza por conveniencia mutua, sabiendo que traicionarlos sería tan peligroso como depender de sus servicios.

Científica Criminal

Nivel
3/10